El TIN (Tipo de Interés Nominal) es el tipo de interés simple aplicado a un préstamo, cuenta o depósito sin tener en cuenta comisiones ni frecuencia de capitalización. Es el número que más se destaca en los anuncios.
Por eso suele ir acompañado, por ley, de la TAE: la TAE es la cifra realmente útil para comparar. Si solo te dan el TIN, no sabes el coste o rentabilidad real.
Ejemplo: un depósito al 4% TIN con liquidación trimestral y comisión de mantenimiento puede tener una TAE muy distinta. Mira siempre la TAE primero.