Cómo elegir (3 preguntas)
Antes de mirar apps, responde tres preguntas. La primera: ¿quieres darle tus credenciales bancarias a la app? Las apps conectadas clasifican tus gastos solas, pero delegas la consciencia — y tus datos. Las manuales te piden ocho segundos por gasto a cambio de que nadie más vea tu banco.
La segunda: ¿dónde la vas a usar? Hay apps solo de móvil, y si pasas el día delante de un ordenador, apuntar y revisar desde el navegador cambia mucho el hábito.
La tercera: ¿de qué vive la app? Si es gratis y no vende suscripción, vive de otra cosa — normalmente de recomendarte préstamos y seguros, o de publicidad. No es necesariamente malo, pero conviene saberlo antes de meter ahí tus finanzas.
Las 7 apps, una a una
1. Sumant — apuntar a mano, sin darle tu banco a nadie
La nuestra, con sus cartas sobre la mesa: Sumant no se conecta al banco por decisión de diseño. Apuntas cada gasto a mano en unos tres segundos, los datos viven en tu dispositivo, y funciona en web — escritorio y móvil — con un plan gratuito que no caduca. El plan Pro (estadísticas avanzadas, exportar a Excel) tiene prueba de 7 días.
La pega, dicha por nosotros mismos: si lo que buscas es que la app importe tus movimientos automáticamente, Sumant no es tu app. El apunte manual es el producto, no una carencia — pero exige el hábito.
2. YNAB — el método más serio, al precio más serio
YNAB (You Need A Budget) no es una app de apuntar gastos: es un método de presupuesto base cero donde cada euro recibe un trabajo antes de gastarse. Quien lo adopta de verdad suele defenderlo con fervor. Cuesta 109 $ al año (o 14,99 $ al mes), con 34 días de prueba.
Las pegas: está solo en inglés, su conexión bancaria piensa en bancos de Estados Unidos, y el método pide una implicación que no todo el mundo quiere. Sumant vs YNAB, comparadas a fondo →
3. Fintonic — conectada al banco y gratis (con matices)
Fintonic es la veterana española de las apps conectadas: le das acceso a tus cuentas y clasifica los movimientos sola. Si quieres cero esfuerzo y no te importa compartir tus datos bancarios, cumple.
El matiz está en el modelo: es gratuita porque vive de recomendar préstamos, seguros y productos financieros a partir de lo que ve en tus cuentas. Sumant vs Fintonic, comparadas a fondo →
4. Monefy — la manual más rápida del móvil
Monefy hace una cosa y la hace bien: apuntar un gasto en el móvil en dos toques, con un gráfico circular como pantalla principal. Manual y sin banco, como Sumant. La versión gratuita es usable; la Premium (suscripción; el precio exacto varía según plataforma y país) desbloquea categorías y sincronización.
Las pegas: solo existe en móvil — nada de web ni escritorio — y la sincronización entre dispositivos va por Google Drive o Dropbox, no por una cuenta propia. Sumant vs Monefy, comparadas a fondo →
5. Spendee — el término medio freemium
Spendee está a medio camino: bonita, con carteras compartidas y una versión gratuita real aunque limitada (una cartera). El plan Plus cuesta 14,99 $ al año; el Premium, 35,99 $ al año, añade conexión bancaria.
La pega habitual es justo esa escalera: lo que quieres suele estar un plan por encima del que tienes. Sumant vs Spendee, comparadas a fondo →
6. Wallet by BudgetBakers — conexión bancaria europea
Wallet es probablemente la opción más completa si quieres conexión con bancos europeos: web y móvil, presupuestos, informes detallados. La conexión bancaria vive en el plan de pago.
La pega: tanta funcionalidad tiene coste en complejidad — la curva de entrada es de las más altas de esta lista. Sumant vs Wallet, comparadas a fondo →
7. Money Lover — la freemium veterana
Money Lover lleva más de una década puliendo una app de gastos con casi todo: presupuestos, recordatorios, carteras múltiples. La versión gratuita sirve para empezar; lo demás es suscripción.
Las pegas: la interfaz acumula años de funciones y se nota, y la versión web es secundaria respecto al móvil. Sumant vs Money Lover, comparadas a fondo →
Cuál elegir según tu caso
Si quieres apuntar a mano y que tus datos bancarios no salgan de tu banco: Sumant si usas también el ordenador, Monefy si vives solo en el móvil. Si buscas un método de presupuesto estricto y lees inglés con soltura: YNAB, asumiendo su precio. Si quieres conexión bancaria sin pagar: Fintonic, sabiendo de qué vive. Y si quieres conexión con bancos europeos y no te importa pagar: Wallet o el plan Premium de Spendee.
El mejor sistema no es el más potente: es el que sigues usando en marzo. Elige el que menos fricción te ponga para el hábito que quieres construir — y si es apuntar a mano, Sumant está hecho exactamente para eso.